|
Página Inicial
Indice de Temas
Unidad de los Profetas
El Fundamento inmutable
de la Religión de Dios
Unidad en Diversidad
Investigación independiente
de la Verdad
El Retorno de los Profetas
El Libro de Daniel
11vo Capítulo del Apocalipsis de San Juan
12vo capítulo del Apocalipsis de San Juan
El Verdadero Significado de las Profecías
Relacionadas al Retorno de Cristo
La Trinidad
El retorno de Cristo del cielo
La tabla de Bahá'u'lláh a los Cristianos
Bahá'u'lláh sobre el Sello de los Profetas
|
|
EXPLICACIÓN DE BAHA'U'LLÁH SOBRE EL "SELLO DE LOS PROFETAS"
"No hay Dios sino el Único Dios,
y todos los Mensajeros, desde el principio hasta el Sello de los Profetas (Muhammad)
por parte del Único y Verdadero! (Dios)"
-Abdu'l-Bahá, Tablas del Plan Divino, pág.
79
Bahá'u'lláh escribió:
"¡cuántos son los que, por no haber comprendido
su significado, permitieron que el término "Sello de los Profetas" oscureciera su entendimiento
y les privase de la gracia de todos Sus numerosos dones! ¿No declaró Muhammad mismo: "Yo soy
todos los Profetas"? ¿No ha dicho, como ya hemos mencionado: "Soy Adán, Noé, Moisés
y Jesús"? ¿Por qué Muhammad, esa Belleza inmortal, Quien ha dicho "Soy el primer
Adán", ha de ser incapaz de decir también "Soy el último Adán"? Pues
así como Él se consideraba a Sí mismo el "Primero de los Profetas" -es decir, Adán-
del mismo modo es aplicable el título "Sello de los Profetas" a aquella Divina Belleza. Es sin
duda obvio que, al ser el "Primero de los Profetas", es Él también su "Sello".
El misterio de este tema ha sido en esta Dispensación una dura prueba
para toda la humanidad. Mira cuántos son los que, aferrándose a estas palabras, no han creído
en Aquel Que es su verdadero Revelador. Nuestra pregunta es: ¿Qué supone esta gente al referirse
a Dios -¡glorificado sea Su nombre!- que significan los términos "primero" y "último"?
Si afirman que tales términos hacen referencia a este universo material, ¿cómo ha de ser posible,
cuando manifiestamente el orden visible de las cosas todavía existe? Antes bien, en este caso, "primero"
no quiere decir otra cosa que "último", y "último" nada más que "primero".
Así como en el "Principio que no tiene principio" es verdaderamente
atribuible el término "último" a Aquel Que es el Educador de lo visible y lo invisible,
del mismo modo son aplicables a Sus Manifestaciones los términos "primero" y "último",
Quienes son, a la vez, los Exponentes del "primero" y del "último". Mientras que están
establecidos en la sede del "primero", ocupan el trono del "último". Si se hallase un
ojo perspicaz, fácilmente captaría que los exponentes del "primero" y del "último",
de lo "manifiesto" y lo "oculto", del "principio" y del "sello" no son
otros que estos santos Seres, estas Esencias del Desprendimiento y Almas divinas. Y si te remontaras en el sagrado
reino de "Dios estaba solo; no había nadie sino Él", encontrarías que en aquella
Corte todos esos nombres son del todo inexistentes y completamente olvidados. Ya no estarían tus ojos oscurecidos
por esos velos, esos términos y alusiones. ¡Cuán sublime y etérea es esa posición,
a la que hasta Gabriel, sin guía, no podrá nunca llegar, ni el Ave del Cielo, sin ayuda, podrá
jamás alcanzar!"
-Bahá'u'lláh, Kitab-i-Iqán (Libro de
la Certeza), pág. 162-164
|